Pediatría General Ambulatoria Jornada de Enfermería Pediátrica

Lic. Gabriela Ramos

Home  /  Artículos ESI  /  Pediatría General Ambulatoria Jornada de Enfermería Pediátrica

Lic. Gabriela Ramos

En septiembre 19, 2014, Publicado por , En Artículos ESI, Con Sin Comentarios

Mesa Redonda: EDUCACIÓN SEXUAL: ¿CUÁNDO, CÓMO Y POR QUÉ?

Tema: En la educación sexual integral el género nos incluye a todas/os

La Ley de Educación Sexual Integral Nacional Nº 26150 sancionada en octubre del año 2006 declara enel Art.1º: Todos los educandos tienen derecho a recibir educación sexual integral en losestablecimientos educativos públicos, de gestión estatal y privada de las jurisdicciones nacional,provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y municipal. A los efectos de esta ley, entiéndasecomo educación sexual integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos yéticos. Tanto en la mencionada Ley como en la Ley Nº 2110‐ Ley de Educación Sexual Integral‐ que rigepara el ámbito del gobierno de la CABA, la sexualidad es conceptualizada como una dimensión centraldel ser humano presente a lo largo de toda su vida que incluye varios aspectos tales como: el sexo, elgénero, la identidad sexual y de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, el amor, la intimidad y la reproducción. Garantizar la integralidad de la educación sexual implica tener en cuenta 3 enfoques teóricos para su abordaje:

– Perspectiva de género.

• El cuidado de la salud.

• Enfoque se derechos humanos

Cuando nos referimos a la perspectiva de género hacemos referencia a un marco teórico desde el cual distinguimos la diferencia sexual y las adscripciones de género como conceptos complementarios pero no idénticos. Sobre el sexo –biológico‐ de varones y mujeres se imprimen una serie de atribuciones, ideas, representaciones y prescripciones sociales que se construyen tomando como referencia esa diferencia sexual. De este modo nos referimos a la sexualidad como una construcción social, como un dispositivo que, sobre el soporte material del cuerpo biológico, preformatea los estereotipos de género.

Reconocemos el carácter sociocultural de los mandatos de género. Convenimos, entonces que, no siendo naturales, se enseñan y se aprenden en sociedad y por lo tanto varían de acuerdo a las diferentes geografías y épocas históricas. Destacamos que estas pautas de comportamientos se desarrollan siempre en relaciones de poder. El “género” como categoría de análisis aplicada a los vínculos nos permite comprender la relación jerarquizada que se observa en el escenario social y que facilita o dificulta el desarrollo pleno de las personas. A lo largo de la historia observamos que, varones y mujeres han gozado de distintas posibilidades de acceso a la educación, al trabajo, a la participación política.

Muchas veces se ha intentado fundamentar estas diferencias en atribuciones dadas por la naturaleza:

“las mujeres son mucho más tiernas, cuidadosas y solidarias por lo tanto, son más aptas para el cuidado de niños‐ as y ancianos‐s…”. En estas afirmaciones se sostienen y refuerzan los estereotipos de género sin reconocer que son las condiciones materiales, sociales y económicas las que fundan estas diferencias. Así como pensar que los varones deben ser agresivos, decididos y valientes constituye parte
de los estereotipos de género propios de la masculinidad. Conductas esperadas para unos y otras agrupan a las personas que responden a esas pautas excluyendo en el mismo momento a quienes no sesienten cómodos con estos mandatos. No todos los varones son iguales, no todas las mujeres son iguales. De tal modo que mirar la sexualidad desde la perspectiva de género implica reconocer la variedad de formas del ser mujer y del ser varón que no siempre tiene correlato con la construcción de la masculinidad y la femineidad hegemónica.

El género me permite develar que en los mensajes recibidos a través de la familia, la escuela, los medios de comunicación, la publicidad, las creencias religiosas, se esconde una necesidad de homogeneizar imponiendo un único modelo válido, aceptado, legitimado, del ser mujer y del ser varón invisibilizando las múltiples maneras de vivir en un cuerpo sexuado.

Descargar PDF con artículo completo

fondo


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>