Tomar en serio a las niñas

Home  /  Cuadernillos ESI  /  Tomar en serio a las niñas

En junio 16, 2014, Publicado por , En Cuadernillos ESI, Con Sin Comentarios

bordeline3

 

Serie Cuadernos de Educación no sexista n° 17

Al finalizar el Siglo XX, las mujeres han conseguido sacar del silencio la violencia masculina contra las mujeres y que esta sea considerada como algo injustificable.

Al comenzar el Siglo XXI es urgente que esta violencia no tenga lugar en nuestra sociedad, es decir, que se convierta en algo im- pensable.

La educación es fundamental para lograrlo y en ese empeño el Instituto de la Mujer trabaja desde hace años para hacer sitio a la palabra y a la relación que desplazan la fuerza y la violencia.

Una forma de hacerlo es propiciar espacios y tiempos en los centros educativos para hablar de este problema y buscar como resolverlo. Este es el origen del Proyecto Relaciona y de esta pu- blicación que nace de la experiencia de estos encuentros con el profesorado.

Tomar en serio a las niñas es el título que hemos elegido para que sus palabras y sus deseos estén presentes en la educación y, por tanto, puedan modificarla.

Relaciona es un proyecto que nació en el año 19991. En sus casi seis años de vida, las asesoras hemos visitado varios centros edu- cativos de diferentes Comunidades Autónomas. Hemos tenido la suerte de conocer a maestras y maestros de distintos lugares, es- pecialistas de materias diversas, docentes que imparten sus clases a alumnado que tiene desde tres hasta dieciocho años de vida.

Este intercambio ha sido rico y lleno de matices. Nos ha permi- tido conocer de primera mano inquietudes, dificultades, miedos, anécdotas, deseos y destellos de vida. Hemos podido saber tam- bién que un número significativo de las y los docentes de nues- tro país tienen una gran capacidad para hacer del aula un lugar habitable, a pesar de la escasez de medios técnicos, materiales y humanos con la que se encuentran a menudo, y a pesar también de que las escuelas estén acogiendo cada nuevo año a un alum- nado más dispar y diverso.

Cada uno de estos encuentros con profesoras y profesores ha sig- nificado para cada una de nosotras una transformación vital. Ha sido una fuente de aprendizaje que ha nutrido las reflexiones que hemos ido teniendo entre nosotras, las que hemos tenido con las técnicas y becarias del Programa de Educación del Instituto de la Mujer, y también con Ana Mañeru, la directora de dicho Pro- grama, la mujer que ha hecho posible que el proyecto Relaciona naciera, tuviera este nombre y se mantuviera en el tiempo.

El cuaderno que tienes entre manos es fruto de este bagaje. Para su elaboración, hemos organizado nuestras reflexiones a partir de tres ejes que consideramos inseparables entre sí y que necesitan ser atendidos con seriedad y delicadeza para hacer de la violencia contra las mujeres una violencia impensable2: los cuerpos sexua- dos, lo simbólico y las relaciones.

Graciela Hernández Morales se detiene en nuestros cuerpos sexuados. Ellos son significantes, a los que podemos dar signifi- cados libres, diversos e infinitos. Si no damos significados propios a nuestro cuerpo y no ayudamos a nuestro alumnado para que también lo haga así, nuestra experiencia estará marcada por sig- nificados pensados por otros. Estos significados son generalmente violentos, estereotipados y caricaturescos, mantienen encendida una llama que ilumina con insistencia la desigualdad, la discrimi- nación y la opresión, y dejan en la penumbra otras formas más humanas y sensatas de ser mujer y de ser hombre que existen y siempre han existido.

Concepción Jaramillo Guijarro nos recuerda la importancia del simbólico, la necesidad de tener palabras, símbolos y referentes para nombrar, pensar y practicar la paz, para hacer visible que en nuestras vidas suelen ser más frecuentes y significativas las expe- riencias de paz que de violencia, y que son éstas las que hacen posible que el mundo siga andando a pesar de la barbarie, la guerra o el hambre.

Ver, reconocer y nombrar a las mujeres es fundamental para sacar a la luz mucha de la paz que existe porque, si prestamos atención a sus vidas y a sus aportaciones a lo largo de la historia, nos en- contramos con una infinidad de prácticas vinculadas al cuidado, al amor, a la vida y a la paz, que son una fuente inagotable de aprendizaje.

Finalmente, María Jesús Cerviño Saavedra nos invita a tomarnos muy en serio aquellas actitudes violentas que niños y niñas em- plean en las relaciones que establecen entre sí y que suelen que- dar reducidas en el mundo adulto como “chiquilladas” o “cosas sin importancia”. Nos ayuda a tomar conciencia sobre sus significados y consecuencias en las vidas de unas y de otros, y nos trae reflexiones y experiencias que nos permiten reconocer y crear prácticas educativas que hacen posible tratarlas de un modo sensato y eficaz.

 

Descargar PDF

 

 

bordeline3

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *